El 4-1 de Como contra Leipzig del 10 de septiembre no se explica solo con "ritmo y precisión". En el 1-0, Baturina terminó una combinación con Douvikas; 23 minutos después cambiaron los papeles para el 2-0. Ahí la ventaja no fue simplemente correr más, sino que el mismo vínculo permitió que receptor y finalizador intercambiaran funciones. La prueba siguiente será ver qué pasa cuando el rival cierre a uno de los dos: ¿Como encuentra un tercer apoyo o la secuencia se rompe en el primer pase? https://www.uefa.com/uefachampionsleague/accesslist/